¿Cuál es la diferencia entre un distribuidor y un integrador de ilimunación?

[fusion_builder_container hundred_percent=”yes” overflow=”visible”][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_size=”” border_color=”” border_style=”solid” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”no” center_content=”no” min_height=”none”][fusion_text]Seguro que alguna vez se han preguntado que tienen en común la nueva generación de empresas como: Facebook, Netflix, Amazon y Uber. Pareciera que un día a otro encontraron la gallina de los huevos de oro, casi por mera intuición. Sin duda una serie de coincidencia afortunadas debe estar detrás de cada una de estas historias de éxito, sin embargo no todo está en el puro azar. ¿Qué tienen en común las empresas de esta nueva generación?

El modelo tradicional

Tradicionalmente, los proveedores distribuyen sus productos por medio de un intermediario. Así las tres figuras principales de este modelo son: el proveedor, el distribuidor y el consumidor. Poniendo esto en contexto, un proveedor sería una casa editorial, un distribuidor sería una librería y el consumidor sería un lector (¿Sabías que Amazon comenzó como una casa editorial?).

La peculiaridad y el ingrediente que hace que todo esto funcione es la exclusividad. Sólo los distribuidores que tienen un producto increíble y exclusivo pueden destacar del resto. El efecto obvio y poco deseado es que el enfoque está en el producto. ¿Qué significa esto? Pues lo proveedores se esfuerzan por desarrollar mejores productos que la competencia. En tanto los distribuidores se enfocan en ofrecer los beneficios a sus proveedores y a no a sus clientes con tal de mantener la exclusividad. En todo esto el que queda hasta el último y el sale perdiendo es el consumidor.

¿Y cómo pierde el consumidor? Ahora, en un mundo tan interconectado, la exclusividad es algo en peligro de extinción. Los proveedores rara vez pueden destacar con un producto exclusivo y el único beneficio que pueden ofrecer a través de sus distribuidores es un bajo costo, lo cual se traduce en mala calidad. En consecuencia, sus esfuerzos, gradualmente se han ido dirigiendo más en construir una imagen que sirva de cortina de humo y generen una falsa sensación de exclusividad.

Un buen ejemplo en la actualidad es lo que le ha sucedido a Volkswagen. Para lograr un producto exclusivo y distinguirse de su competencia, comenzó a construir la imagen de ser una empresa responsable con el medio ambiente. Sin embargo, los avances tecnológicos no se lo permitieron. Irresponsablemente, en vez de elegir la franqueza, decidieron crear un software que modifica las cifras de las emisiones de sus automóviles. Cuando esto salió a la luz, todos pudimos percatarnos que ya no existe grandes diferencias y que las exclusivas se han agotado. Además, de la mala toma de decisiones de Vlokswagen, hay muchas lecciones por tomar, sin embargo, en lo que respecta nosotros lo que podemos aprender es que, al final, los grandes perdedores fueron los consumidores.

Una nueva generación, un nuevo modelo

Hay otra manera de hacer las cosas. Se trata de un giro de tuerca, donde la atención pasa a el producto y se concentra en las personas. Los productos ya no serían evaluados por ser los mejores al mejor precio, sino por ser los más adecuados para mí. La diferencia es sustancial, de nada sirve todo el maquillaje del mundo, ahora, todos deben en poner atención en las necesidades de los usuarios.

Un modelo distinto cambia al distribuidor por la figura de un integrador. ¿Y qué es un integrador? Es una empresa como: Facebook, Netflix, Amazon y Uber, que han comprendido que el modelo tradicional es deficiente y han creado un espacio donde el usuario sea muy bien atendido.

Claro, también desaparece la figura de consumidor y es reemplazada por la figura de usuario. Un usuario no sólo consume, sino que disfruta de toda una experiencia. Es responsabilidad del integrador y el proveedor transformar los productos y los servicios en una gran experiencia; facilitando su vida y asegurándose que siempre quede satisfecho. Para lograrlo es necesario poner atención en cada detalle, creando una plataforma que contemple todas las necesidades de sus usuarios.

Al final las tres figuras del nuevo modelo son: el proveedor, el integrador y el usuario; y lo que los une a todos es la experiencia. Un excelente ejemplo de esto es Uber. Uber exige los más altos estándares de calidad a sus conductores, los capacita y crea con ellos una comunidad. El resultado es un servicio de excelencia. Antes de Uber, un taxista obtenía la exclusividad solo con estar presente en el momento y lugar adecuados; ahora eso ya no es relevante. Lo que Uber ofrece es una experiencia que brinda seguridad, comodidad y elegancia.

Integración de iluminación funcional

En la historia, los productos más apegados al modelo tradicional, han sido los bienes de consumo; entre ellos la iluminación. Durante más de un siglo un puñado de empresas mantuvo la exclusividad en todo lo que respecta a la luz. Sin embargo, todo esto cambió con la revolución que implicó la llegada de la iluminación LED.

De la noche a la mañana el mercado vio llegar un sinfín de nuevos fabricantes, abriendo la posibilidad de transformar el desgastado modelo tradicional de comercialización, por un modelo mucho más actual. La iluminación dejó de ser un mero producto y se  ha transformado en una experiencia de la que cualquier usuario se puede apropiar.

Pero, ¿cómo se puede entender la iluminación como una experiencia? Es simple, ahora es posible elegir un producto que facilite nuestra vida diaria, que nos brinde comodidad y al mismo tiempo nos dé la seguridad que se obtiene al comprar un producto de buena calidad. Hasta ahora a los usuarios se han acostumbrado a que el único beneficio que se les puede ofrecer es comprar iluminación de mala calidad a buen precio. Sin embargo, ahora es posible obtener muchos más beneficios. Imagina cómo se puede aprovechar iluminación que consume menos, con una vida útil más extensa y que es adecuada a tus necesidades.[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]

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