Cada avance tecnológico tiene sus antecesores. Por ejemplo, los primeros ordenadores eran muy distintos a los actuales, utilizaban tarjetas perforadas para poder procesar información y su alcance era similar al que una calculadora simple posee hoy. Lo mismo sucede con la iluminación. Ahora es la iluminación LED la que marca el paso, sin embargo en su historia hay curiosidades interesantes y que deberías conocer.
El miércoles 27 de enero se cumplieron 136 años del registro de la primera patente de Thomas Alva Edison de una lámpara incandescente. Y para conmemorarlo ahora compartimos con ustedes 5 curiosidades que acompañan la historia de la iluminación eléctrica.
Las primeras bombillas eléctricas tenían un filamento de bambú
Es cierto, en 1854 el ingeniero alemán Heinrich Göbel desarrolló una lámpara incandescente cuyo filamento era de bambú. Se trataba de una fina tira de bambú carbonizado dentro de una bombilla de vidrio. Su vida era de tan solo unas horas, por lo que nunca fue comercialmente viable.
En la actualidad los materiales orgánicos han vuelto a la iluminación, ahora en la tecnología OLED. Esta tecnología es aplicada especialmente a pantallas de televisores, teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos; sin embargo sigue los mismos principios técnicos que las lámparas LED que hoy iluminan muchos hogares.
La iluminación incandescente y la iluminación fluorescente tienen casi la misma edad
Los primeros focos incandescentes fueron comercializados a finales del siglo XIX y casi un siglo después, en la década de los 70’s, la tecnología fluorescente los remplazó. Uno pensaría que la razón detrás de esto fue que tuvo que pasar casi un siglo para descubrir una tecnología más eficiente, pero no fue así.
Mientras que los primeros antecedentes de la iluminación incandescente surgieron en 1854 (como veíamos más arriba), fue en 1867 que el científico francés Alexandre-Edmond Becquerel fincó las bases de la iluminación fluorescente con sus experimentos sobre fosforescencia. Ya en ese año se desarrollaron prototipos muy similares a la tecnología que hoy en día conocemos.
Así es, sólo pasaron 17 años entre el descubrimiento de la invención de las lámparas incandescentes y las lámparas fluorescentes, pero tuvo que pasar más de un siglo para que la iluminación incandescente fuera reemplazada.
La tecnología de la iluminación LED se descubrió a inicios del siglo XX
En 1907, casi 60 años después de la iluminación incandescente, se registraron las primeras observaciones de lo que muchos años después fue la iluminación LED. Esto sucedió cuando el científico H. J. Round logró que se emitiera un pequeño destello de una partícula de carburo de silicio mientras investigaba sobre la electroluminiscencia en semiconductores. Sin embargo éste era sólo el principio.
No fue hasta 1962 que el científico John Flynn logró desarrollar el primer LED capaz de emitir luz de forma práctica. Aún hoy la adopción de esta tecnología está en su fase inicial. Probablemente tenga que seguir la misma ruta que siguió en su momento la iluminación fluorescente, a pesar de que su eficacia y vida útil sean sumamente superiores que a las de sus competidores.
Con estos números nos podemos hacer una muy buena idea de cuánto tiempo pasa entre el descubrimiento de una tecnología y su inserción en el mercado. Seguramente hoy se está desarrollando tecnología que definirá nuestro futuro y de cual no conocemos nada.
La iluminación incandescente vuelve de la tumba
Este año inició con una noticia poco inusual. El laboratorio de nanotecnología del MIT publicó en la revista Nature los resultados de su investigación sobre iluminación incandescente y el control de las emisiones de calor.
En términos generales la tecnología desarrollada ha creado un recubrimiento para reaprovechar la energía generada en forma de calor y convertirla en luz. Los resultados son increíbles, pues han logrado triplicar la eficacia de las tecnologías actuales, incluyendo la iluminación LED. Este nuevo descubrimiento se encuentra en una fase muy temprano, pero es seguro que volveremos a saber pronto de ella.
El futuro de la iluminación vuelve a estar en el carbono
La lámpara incandescente que celebramos hoy se caracterizaba por tener un filamento de carbono, esto le permitió ser comercialmente atractiva. Hoy, 136 años después, el carbono sigue siendo noticia en el mundo de la iluminación. A finales del año pasado la universidad de Glasgow anunció el descubrimiento de un método de producción más económico y eficiente de grafeno.
El grafeno, que está hecho de carbono puro. Es un material ideal para la producción de iluminación LED. Sus características eléctricas lo hacen perfecto para crear los diodos semiconductores adecuados para esta tecnología; además, su composición beneficia la disipación de calor, aspecto relevante si pensamos en la vida útil de un producto.