Transformación de la energía en el 2050 para reducir el calentamiento global

Hablaremos del calentamiento global de ¿qué debemos hacer para transformar la energía para el 2050? y reducir la temperatura media mundial por debajo de los 2°C.

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), se necesita una transición de la energía de manera profunda y a velocidades excepcionales, duplicando las inversiones anuales relacionadas con la energía que se tienen actualmente.

La AIE, muestra un análisis de las emisiones globales de CO2 relacionadas con la energía las cuales se estancaron por tercer año consecutivo en 2016. Este estancamiento se debió a la incorporación de la generación de energía por medio de fuentes renovables, y al cambio del uso del carbón por gas natural. Para alcanzar los objetivos climáticos en un largo plazo, las emisiones deben alcanzar un pico antes del 2020 y deben de bajar más del 70% de los niveles actuales para el 2050, según el IEA.

Todos los objetivos se encuentran en un informe titulado “Perspectivas para la Transición Energética”, la cual tiene como objetivo principal el tener un sistema capaz de generar energía con el más mínimo uso de carbono, esta iniciativa fue a hecha a petición del gobierno alemán para lograr el objetivo primordial el cual es bajar la temperatura media global de los 2°C.

El análisis de la AIE contempla varios objetivos que para lograr el cambio climático es necesario una profunda transformación y producción del consumo de la energía para el 2050, algunos de los objetivos se enuncian a continuación:

  • Alrededor del 95% de la energía generada tiene que tener un mínimo de carbono, lo cual nos dice que la energía que se consuma de manera mundial tiene que ser producida por fuentes renovables
  • La incorporación de vehículos eléctricos al mercado, teniendo 7 autos eléctricos de cada 10 autos que circulen en las calles, en comparación con la actualidad que se tiene 1 auto eléctrico por cada 100 autos de gasolina
  • Todos los edificios a nivel mundial deben tener una transformación en modernización de sus instalaciones y el uso de equipos eficientes, así como energías renovables, y a nivel industria tienen como objetivo reducir por debajo de un 80% las emisiones de CO2 en comparación con la actualidad
  • Los combustibles fósiles, en particular el gas natural seguirá siendo indispensable para la generación de energía, pero este solo representará el 40% de la demanda de energía
  • 5 billones de dólares serán necesarios como inversión en el sector energético cada año hasta el 2050 para llegar al obtuvo principal el cual es bajar la temperatura media del cambio climático

Las necesidades de inversión en el sector energético están distribuidas de manera desigual. La inversión para la generación de energía con fósiles tiene que ser menor en comparación con la inversión destinadas para las fuentes renovables, sin embargo, la será necesario mantener las inversiones para la generación de energía con combustibles fósiles esto solo para mantener el suministro de la misma.

El desafío de la inversión es mayor para para los sectores de la industria, transporte y edificios. En 2015, se registró una inversión de 220,000 millones de dólares los cuales se usaron para la adquisición de equipos eficientes como: iluminación, automóviles y camiones, asi como motores industriales. Para que el sector industria, transporte y edificios alcancen la meta de reducir el más del 80% sus emisiones de CO2 tendrán que ser 10 veces más alta sus inversiones.

Para llegar a una transformación tan profunda a la que se quiere llegar para 2050, además de todas las medidas antes mencionadas también se tiene que trabajar en conjunto con los gobiernos de cada país, para crear políticas, como la eliminación de subsidios a los combustibles fósiles, amplias reformas en el mercado de la electricidad, incentivos en el uso de energías verdes (renovables). Y que dichas políticas garanticen que la energía sea accesible a los miles de millones de personas que actualmente carecen de este servicio. La AIE actualmente apoya para la transición energética mediante análisis, asesoramientos sobre políticas y la innovación de tecnologías que faciliten la vida cotidiana y que estas a su vez sean libres de carbono.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *