Desde la invención de la electricidad a finales de 1800, hemos buscado la manera de mantenernos bien iluminados. Esto se debe, en gran medida, a que nuestros ojos funcionan mejor con una buena iluminación. También, esto está relacionado con que seamos diurnos. Sólo basta intentar leer a oscuras para ser conscientes que sin iluminación perdemos nuestra capacidad para distinguir pequeños elementos, como las letras.
Ver bien no es la única razón por la que preferimos lugares bien iluminados. Hay muchos otros elementos que están en juego, entre ellos la seguridad.
La psicología de la inseguridad
La seguridad no sólo se compone por la aplicación de medidas efectivas. Es increíble como el factor psicológico juega un papel determinante en la percepción de seguridad que tenemos. Al punto que una iluminación urbana mal diseñada, que favorezca la oscuridad en algunas zonas, fomenta que se cometan delitos y la sensación de inseguridad.
Es por éste motivo que se torna importante un diseño integral urbano que contemple la iluminación como participante activo para conseguir una ciudad más segura. A través de un buen diseño se puede obtener un nivel de iluminación apropiada con tecnología eficiente para el ahorro de energía y que ofrezca una estética y confort que produzca bienestar entre los habitantes.
Reducir la inseguridad a través de espacios más alumbrados
Uno de los casos más conocidos de seguridad urbana exitosa, ha sido el del ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani quién en 1994 logró disminuir la criminalidad con su plan de Tolerancia 0 que incluía poner atención en detalles “menores”, incluyendo una buena iluminación en las calles. Dejando bien claro que, en definitiva, para anticiparse a la delincuencia se hace indispensable atacar las debilidades que crean una imagen de fragilidad conveniente para cometer una falta.
Por citar otro ejemplo, en la ciudad de Viena en abril del 2008 se llevó a cabo un plan de iluminación integral en toda la ciudad, cuyos objetivos principales fueron proveer una mayor sensación de seguridad mediante un sistema de alumbrado público, y el cuidado del medio ambiente través del ahorro de energía.